Morgott y su hermano gemelo Mohg son Agoreros, hijos ocultos de Marika marcados con la corrupción de cuernos y podredumbre que la Orden Dorada considera abominaciones. Al nacer, fueron encadenados en las profundidades de Leyndell para proteger el honor divino de su madre. Pero donde Mohg abrazó la oscuridad, Morgott eligió un camino diferente: pese al dolor de ser rechazado por el mismo orden que juró proteger, dedicó su existencia a salvaguardar el Árbol Áureo.
Morgott no guarda rencor. Sabe que los que acuden al Árbol Áureo son "necios codiciosos" que vienen a reclamar el poder de los Grandes Fragmentos, y los intercepta no por odio sino por deber. Su máscara y su manto de harapos como Margit ocultan su verdadera identidad: el rey de Leyndell.





