Godwyn el Dorado nació en la Era del Árbol Áureo, primogénito de la Reina Marika y su primer consorte, Godfrey. Fue el semidiós más admirado de su época: valiente, noble y poderoso, encarnaba todo lo que la Orden Dorada aspiraba a ser.
Su hazaña más recordada es la Guerra de los Dragones Antiguos. Cuando el gran dragón Gransax cayó sobre los muros de Leyndell, Godwyn lideró la respuesta del Árbol Áureo. En la batalla final contra Fortissax, Godwyn venció, pero en lugar de matar a su enemigo, le perdonó la vida. De esa decisión nació una amistad legendaria que puso fin a la guerra y dio origen al Culto del Dragón Antiguo en la capital. Godwyn aprendió a canalizar el poder de Fortissax para invocar relámpagos dorados; su círculo íntimo de Caballeros del Dragón Antiguo formaba su guardia personal.






