Mohg y su hermano gemelo Morgott son Agoreros, semidioses hijos de Marika marcados con las marcas de cuernos y podredumbre que la Orden Dorada consideraba aberraciones. Al nacer, ambos fueron encarcelados en las profundidades de Leyndell para ocultar la vergüenza divina de Marika. Mientras Morgott, pese al dolor, dedicó su vida a proteger el Árbol Áureo, Mohg abrazó su naturaleza maldita.
Mohg fue bendecido (o maldecido) por el Gran Dios Pájaro Llama de Sangre, una divinidad exterior que le otorgó poderes sanguinarios sin par. Con esos poderes, escapó de su prisión y construyó su propio culto en las Catacumbas del Subterráneo, atrayendo seguidores que veneraban la sangre como camino a la divinidad.



