Reina Marika la Eterna
La Eterna / Vasija del Círculo / Radagon

Reina Marika la Eterna

Resumen

Marika la Eterna es la diosa del Anillo Elden y reina de las Tierras Intermedias. Elegida por la Voluntad Mayor en los albores del tiempo, unificó el mundo bajo la Orden Dorada, desterró la muerte y guió la construcción de Leyndell. Sin embargo, tras el asesinato de Godwyn y el inicio de la era de la Fragmentación, cometió el mayor acto de herejía: destruyó el Anillo Elden con sus propias manos, siendo encadenada al Árbol Áureo como castigo.

Localizaciones

Trono Elden, Leyndell Capital Real (encadenada)Árbol Áureo (interior)

Historia

Marika nació entre los numen, un pueblo de otro mundo, y fue elegida por la Voluntad Mayor como recipiente para el Anillo Elden. Guiada por los Dos Dedos y asistida por el semidiós guerrero Godfrey, su primer Señor Elden, Marika unificó las Tierras Intermedias bajo la Orden Dorada. Su poder permitió desterrar la Muerte Predestinada al cerrar la runa correspondiente en el Anillo Elden, dando origen a la gracia de oro que fluye por el mundo.

Con Godfrey y los Caballeros del Crisol, libró guerras de conquista contra los gigantes de fuego, los trolls y las antiguas tradiciones. Cuando Godfrey y sus guerreros se convirtieron en los primeros Sinluz, seres sin gracia, fueron exiliados del mundo, y Marika tomó a Radagón como segundo consorte, iniciando una nueva era.

Radagón y los Semidioses

Marika y Radagón son, en un misterio fundamental, la misma entidad: dos almas en un solo cuerpo, alternándose como consorte y como dios. Esta dualidad generó una extensa progenie de semidioses: Godwyn el Dorado, Morgott y Mohg (los Agoreros), Melina, y con Radagón como padre de los hijos de Rennala, también Ranni, Radahn y Rykard. Con la unión de Marika-Radagón también nacieron Miquella y Malenia, gemelos malditos desde su nacimiento.

Marika eligió cuidadosamente a sus Señores Elden como instrumentos de la Voluntad Mayor, pero nunca reveló su dualidad con Radagón. El secreto de su identidad compartida fue uno de los más celosamente guardados de la Orden Dorada.

La Fragmentación del Anillo Elden

La Noche de los Cuchillos Negros fue el detonante. Al morir Godwyn el Dorado en espíritu, Marika sufrió una quiebra interior devastadora. En un acto de aparente desequilibrio o de velada protesta contra la Voluntad Mayor, Marika destrozó el Anillo Elden con sus propias manos, dispersando sus fragmentos entre sus hijos.

Este acto fue la mayor herejía concebible: la propia guardiana del Anillo Elden lo destruyó. La Voluntad Mayor respondió encadenando a Marika al Árbol Áureo en el Trono Elden, donde permanece atrapada hasta que un nuevo Señor Elden restaure el Anillo. Su cuerpo, dividido con Radagón, refleja la rotura del propio orden que ella representaba.