Vyke era un Exiliado que se unió al Culto del Dragón Antiguo de Leyndell, el culto nacido de la amistad entre Godwyn y Fortissax. Fue allí donde conoció a la dragona Lansseax, quien adoptaba forma humana como sacerdotisa del culto. Ella compartió con él las conjuraciones de los Dragones Antiguos, y Vyke mostró un talento extraordinario: de todos los caballeros, fue al que Lansseax más amó.
Su dominio creció hasta el punto de desarrollar su propia conjuración (el Rayo de Dragón de Vyke) que electrificaba su cuerpo y su lanza con relámpago carmesí. Esa técnica le dio su apodo: Vyke el Lanzadragones.

